¿Te apetece una combinación de vino y artesanía?
A menos de 40 minutos puedes visitar una bodega de la D.O. Cariñena y disfrutar de una cata guiada con sabor aragonés.
Después, acércate a Muel, donde puedes visitar un alfar tradicional y ver cómo se trabaja la cerámica artesanal.
En el parque del pueblo se esconde una ermita decorada con frescos de Goya.
Un plan relajado, sabroso y lleno de tradición.