A menos de 40 minutos, el Monasterio de Piedra es una escapada ideal para una tarde diferente.
Recorre su parque natural, lleno de cascadas, grutas y senderos que parecen de cuento.
La visita al antiguo monasterio cisterciense también merece la pena por su tranquilidad y belleza arquitectónica.
Una combinación perfecta de naturaleza y cultura, ideal para desconectar y dejarte llevar por la magia del entorno.