Tras una partida en el Gambito Golf Club, te proponemos una ruta que combina patrimonio, cultura y vino sin alejarte demasiado. Empieza el día con un paseo por Calatayud, ciudad con historia y carácter. No te pierdas la Colegiata de Santa María, la iglesia de San Andrés o el barrio de la judería. Si te animas, sube hasta los restos del castillo de Ayub para disfrutar de las vistas.
Después, visita una bodega de la D.O. Calatayud, donde los vinos tintos de garnacha vieja son la estrella. Muchas ofrecen visitas guiadas y catas, perfectas para conocer la tradición vitivinícola de la zona y llevarte alguna botella como recuerdo.
Por la tarde, pon rumbo a dos auténticas joyas del mudéjar aragonés, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO: la iglesia de San Félix en Torralba de Ribota y la iglesia de Santa Tecla en Cervera de la Cañada. Aunque están en pueblos pequeños, su arquitectura y decoración interior te dejarán con la boca abierta. Una jornada perfecta para saborear el vino, descubrir el arte mudéjar y empaparte del alma de esta tierra.